Comprender a los franceses con humor
Para aprender un idioma no basta solo con estudiar su gramática, entender su estructura y ponerlo en práctica de vez en cuando. Para aprender un idioma de verdad, también hay que hacer una inmersión cultural: entender qué les gusta a los franceses, qué les hace reír o en qué se inspiran.
¿Y qué mejor forma de entenderlo que descubriendo las películas de culto favoritas de los francófonos?
¿Por qué te va a ayudar?
- L’argot et le langage oral: Las películas te enseñan lo que NO está en los libros, lo que no se puede enseñar siempre en clase y lo que más varía según contextos, generaciones y grupos sociales.
- Sarcasmo: Podrás ver que el sarcasmo se usa muy a menudo, aparte de los insultos, y que no siempre se interpreta de la misma manera que lo interpretamos en otros idiomas. (Ver: Mbappé).
- Las citas: Los franceses adoran citar diálogos. Si alguien te dice “il va faire tout noir” y le respondes “ta gueule” te ganarás algún que otro amigo. A esto en Francia se diría que es una buena “ref”.
¿Qué películas son?
Hoy te voy a hablar de 5 películas de culto, 5 películas que marcaron, sobre todo, mi generación. Con canciones, frases y escenas épicas, y espero que las disfrutes tanto como las disfrutamos nosotros en su momento:
- Brice de Nice
- Les Tuche
- Neuilly sa mère
- OSS 117
- Astérix et Obélix : Mission Cléopâtre
¿De qué películas estamos hablando?
1. Brice de Nice (2005)

La primera que he elegido se llama: Brice de Nice (2005). He de deciros que para ver esta película hay que tener, como diríamos en francés, “l’esprit ouvert”, ya que su humor es muy básico, muy tonto. Aun así, no quita que sea un peliculón.
¿De qué habla la película?
La película trata de un hombre muy creído que se hace llamar Brice de Nice o bien, “Brice de Nice 🇺🇲”. Su sueño es surfear la “ola perfecta” que, por cierto, nunca llega porque, como lo dice su nombre, es de Nice, o sea que sus playas más cercanas son el mar Mediterráneo… entonces lo tiene difícil.
Pero eso no le impide:
- Luchar por sus sueños.
- “Se la péter”, o sea, ser un creído de cuidado.
De hecho, su frase favorita es: “Je t’ai cassé”, acompañada de un gesto bien particular, y que en castellano significa más o menos “¡Zas, en toda la boca!”. Lo usa para absolutamente todo, porque, aparte de creído, es un estúpido.
La cosa es que a raíz de esta película el “cassé” se quedó marcado en nuestro día a día y, aunque hoy haya quizás pasado de moda, todavía podemos encontrar algunos contextos en los que algún francés, para vacilar, usa esa expresión. Y no sabéis la rabia que da eso.
En fin, es un hijo de papá de 30 años que hace lo que le da la gana, pero un día su vida da un giro dramático y se encuentra con la obligación de necesitar dinero. Está dispuesto a todo para conseguirlo, pero jamás deja su arrogancia de lado. Y yo creo que ahí está la gracia: en que es tan creído, por muy equivocado que esté, que se hace súper ridículo y gracioso.
Esta película está interpretada por Jean Dujardin y, de hecho, él fue quien inventó este personaje. Él es un icono francés, ya os hablaré más adelante de él, pero es una persona que tenéis que conocer sí o sí.
Algo curioso aquí es que el personaje de Brice fue creado mucho antes de la película (aprox. unos 10 años antes). Y resulta que Jean Dujardin se inspiró en una persona real: un compañero de clase en el instituto. El color, el logo de Nike, etc., vinieron solos, por pura casualidad, y el personaje fue creciendo con el paso de los años hasta llegar a hacer la película.
Hay una canción, que fue un temazo, que salió de esta película. Bueno, bueno, la tenéis que escuchar porque es muy, muy top.
2. Les Tuche (2011)

La segunda película se llama Les Tuche. Esta película sorprendió a más de uno, y no fue un taquillazo inicial en cines, sino que triunfó después cuando empezó a pasarse por la tele.
Yo recuerdo que la vi de pura casualidad con mis amigas. Queríamos ir al cine a ver la nueva que había salido de Piratas del Caribe (la 4, creo), pero llegamos demasiado tarde, así que dijimos: “pues mira, esta de Les Tuche parece graciosilla”. No sabíamos de qué trataba ni nada de eso.
¡Y sí, lo fue, y muchísimo! Jamás me olvidaré de ese día porque no nos esperábamos para nada reírnos tanto. Y de verdad que de esta película se han sacado tantas frases buenísimas…
En fin, ¿de qué trata? Trata sobre una familia obrera y basta, concretamente de una familia proveniente del norte de Francia. Si ya de por sí la gente del norte tiene una forma peculiar de pronunciar las cosas y expresarse, estos son representados como gente “hortera” o, como lo llamaríamos en francés, “beauf”.
Por ejemplo, hacen ver que la abuela está muerta para no tener que pagar ciertas facturas y recibir ciertas ayudas del Estado. Ya que el lema de la familia es: “l’homme n’est pas fait pour travailler” (el hombre no está hecho para trabajar). O apoyan más la idea de tener a un hijo cantante de rap que tener a un hijo superdotado, como que lo ven algo problemático.
Pues eso, resulta que Jeff Tuche, el padre, de un día para otro gana la lotería: 100 millones de euros. Entonces decide cumplir su gran sueño, que es convertirse en el entrenador de su equipo favorito, el AS Monaco. Y, como ahora es rico, está convencido de que puede comprarse el club entero para llegar a su meta.
La gracia de esta película juega sobre todo en el contraste y el choque cultural que hay entre lo que llamaríamos la Francia profunda y el lujo extremo de Mónaco, la aristocracia, etc.
Es muy interesante porque el acento de esta familia es lo que definimos como acento popular y define al 100% la idea del beauf francés.
Mi escena favorita es esta. Para poneros en contexto: el padre, Jeff Tuche, va con una agente inmobiliaria a visitar diferentes casas. Pero ella constantemente pronuncia mal su apellido, a lo que el señor decide rebelarse y explicarle cómo se pronuncia realmente su nombre.
Extrait préférée
3. Neuilly sa mère ! (2009)

Cambiamos totalmente de registro. La historia sigue a Sami, un niño que vive en una banlieue (un barrio humilde de las afueras) y que, cuando su madre decide irse a trabajar en un barco, tiene que mudarse y vivir junto a la familia de su tía.
Aquí también jugamos con un contraste importantísimo, y es que el personaje viene de lo que en Francia llamamos “une cité” (los típicos bloques de pisos de los barrios obreros), donde las reglas para vivir en sociedad son bastante diferentes a las que se va a tener que enfrentar ahora.
Sami se instala en Neuilly-sur-Seine (un municipio pegadito a París), en uno de los barrios más ricos y aristocráticos de toda la región. La película juega y se ríe de todos los clichés posibles: por un lado, tenemos a Sami, un niño de origen magrebí, de clase obrera, criado en la calle y sin sus padres cerca; y, por el otro, choca de frente contra su nueva familia y sus primos: unos niños súper pijos, burgueses, tradicionales, estirados y obsesionados con las apariencias y la política conservadora.
Es, para que os hagáis una idea, como El Príncipe de Bel-Air a la francesa, parodiando las diferentes clases sociales y el choque cultural, pero con muchísima más sátira política.
Para aprender francés es súper interesante porque vas a escuchar los dos extremos del idioma: la jerga y el argot de la calle por un lado, y el francés ultra correcto y refinado de la aristocracia por el otro. Pero bastante hipócrita
Si que es verdad que muchas de las expresiones que se usan quizás ya han pasado de moda pero creo que es un incontornable de las pelis francesas.
4. OSS 117 : Le Caire, nid d’espions (2006)

Al principio de este vídeo os he hablado de Jean Dujardin y os he dicho que era un icono de la cultura francesa. Pues bien, aquí traemos otra de sus películas que no puede faltar en nuestra lista: OSS 117 : Le Caire, nid d’espions (2006).
Aquí, nuestro actor se dedica a parodiar a James Bond. La película trata de un espía colonialista, machista y un poco ignorante, pero que, cómo no, se lo tiene muy creído y piensa que es el mejor del mundo.
Sinceramente, creo que a Jean Dujardin le quedan genial estos personajes: alguien que se cree el más listo, que tiene la verdad absoluta, que se expresa sin filtros, pero que está equivocado en absolutamente todo. Y para disimularlo, o cuando suelta un comentario terrible pensando que es un genio, el personaje tiene una risa falsa forzadísima y provoca unos silencios incómodos que son historia del cine y pura carne de meme.
Esta es la película perfecta para entender el sarcasmo francés en su máxima expresión. Es el ejemplo definitivo de lo que en Francia llaman el «second degré» (humor de segundo grado o ironía pura). Hay que verla teniendo esto en cuenta: los franceses se ríen de sí mismos y del lado más oscuro de su propia historia a través de la ignorancia de este personaje.
5. Astérix et Obélix : Mission Cléopâtre (2002)

Y para terminar, la joya de la corona. El jefe final de la comedia francesa. Si hay UNA película en esta lista que debéis ver sí o sí para tener «las refs», es esta. Es, literalmente, una religión en Francia.
¿De qué trata? Seguro que ya conocéis a los personajes de Astérix y Obélix. En esta historia, la reina Cleopatra hace una apuesta con Julio César: le demuestra que el pueblo egipcio es capaz de construirle el palacio más magnífico del mundo en solo 3 meses. El arquitecto encargado de esta locura, Numérobis, está desesperado y decide pedir ayuda a sus amigos galos (y a su poción mágica) para lograrlo y no ser arrojado a los cocodrilos.
Detrás de esta película está Alain Chabat, un auténtico genio del humor francés, y el reparto es una locura absoluta. Están todos los grandes de la época: Gérard Depardieu, Christian Clavier, Jamel Debbouze…
Esta película tiene, literalmente, una frase mítica cada dos minutos. Está plagada de chistes visuales absurdos, juegos de palabras inteligentísimos y referencias a la cultura pop. Frases como «Pas de palais… pas de palais» (Sin palacio… no hay palacio) se usan muchísimo en el día a día.
Pero hay un momento específico que es historia pura de Francia: un monólogo de un personaje llamado Otis (interpretado por Edouard Baer). Alguien le pregunta si la de escriba es una buena situación, y él arranca diciendo: «Vous savez, moi je ne crois pas qu’il y ait de bonne ou de mauvaise situation…» (Sabe, yo no creo que haya buenas o malas situaciones…).
Ese monólogo fue totalmente improvisado por el actor, no tenía ningún sentido real, pero fue tan brillante que lo dejaron en la película. Hoy en día, cualquier francés de mi generación te lo puede recitar de memoria de principio a fin sin respirar.
Si queréis ganaros a un francés, aprended un par de frases de esta película y tendréis la vida resuelta.
Y hasta aquí mis 5 recomendaciones. Como os decía al principio, dominar el francés no es solo clavar el subjuntivo o la pronunciación de la ‘R’, es entender su humor, sus referencias y saber reírse con ellos. Os aseguro que si veis estas películas, la próxima vez que habléis con un francófono y le soltéis una de estas frases, se le va a iluminar la cara.
Ahora os toca a vosotros: ¿Conocíais ya alguna de estas películas? ¿Cuál vais a ver primero este fin de semana? ¡Dejádmelo en los comentarios porque os leo a todos! Y si hay algún francófono viéndome… ¿Me he dejado alguna película de culto imperdible? Le Dîner de Cons, Intouchables… ¡ponedlo abajo!Si os ha gustado este vídeo y queréis más contenido para aprender francés de verdad, el de la vida real, no olvidéis darle a ‘Me gusta’, suscribiros al canal y activar la campanita para no perderos nada. ¡Un bisou enorme, muchas gracias por estar ahí y à bientôt!
